Transformación Laboral en México: Hacia la Igualdad de Género
La discusión sobre la jornada laboral en México ha revelado la urgencia de una transformación estructural en la cultura del trabajo. No basta con ajustar las horas laborables; la clave está en cómo se mide la productividad y cómo se fomenta la corresponsabilidad entre géneros. México, según la OCDE, enfrenta el reto de jornadas laborales prolongadas, contribuyendo poco al bienestar ni a la competitividad. La pandemia de SARS-CoV-2 ofreció evidencia de la eficacia del trabajo remoto, aunque muchos empleadores aún prefieren el modelo de supervisión presencial.
La reforma constitucional de 2024, impulsada bajo el liderazgo de la Presidenta Claudia Sheinbaum, busca garantizar igualdad de género, comprometiendo al sector patronal a erradicar la brecha salarial. Sin embargo, el informe del Instituto Mexicano para la Competitividad revela una persistente desigualdad: las mujeres ganan un 15% menos y dedican más tiempo al trabajo no remunerado.
El Plan Nacional de Desarrollo subraya que la pobreza afecta a 25 millones de mujeres mexicanas, especialmente en áreas rurales. El fenómeno conocido como feminización de la pobreza resalta la persistente desigualdad estructural que la legislación actual no ha superado por completo. La investigación de la economista Claudia Goldin resalta que la maternidad reduce oportunidades laborales para las mujeres, enfatizando la necesidad de trabajos más flexibles que no sean exclusivamente para mujeres.
La tecnología puede ser aliada para mejorar la calidad de vida laboral, especialmente en grandes ciudades con largos tiempos de traslado. Además, reformar la cultura laboral con confianza y corresponsabilidad es vital. Mientras tanto, trabajadores y sociedad deben compartir las responsabilidades de cuidado, rompiendo la tradición de que esta carga recae únicamente en las mujeres.
Por último, si bien la discusión sobre la reducción de horas laborales puede generar dudas, es una oportunidad para mejorar la eficiencia y propiciar la igualdad sustantiva. Los beneficios de un modelo laboral basado en resultados, no en presencia física, son claros.
