La Doctrina Donroe: El nuevo enfoque de Trump en América Latina
Un cambio de estrategia se observa en la política exterior de Estados Unidos hacia América Latina bajo la administración de Donald Trump, con acciones que algunos han catalogado como la Doctrina Donroe. Sin la complejidad de otras doctrinas pasadas, pero con una ejecución rápida y directa, esta postura emerge con claros objetivos: establecer influencia y restringir la presencia de Rusia y China en la región.
En este contexto, Estados Unidos ha asumido medidas contundentes. Impuso aranceles a países vecinos y ha designado a los cárteles de drogas de México y Venezuela como organizaciones terroristas, autorizando operaciones militares más allá de sus fronteras. Además, se han producido presiones sobre gobiernos a través de amenazas económicas y políticas. Ejemplo de ello es el despliegue naval en el Caribe y el respaldo financiero a determinados países que se alinean ideológicamente.
Esta estrategia gira en torno a la percepción de amenazas internas, como el narcotráfico y la inmigración, y busca afirmar la tradicional esfera de influencia estadounidense. En palabras de Trump en 2018 ante la ONU, la política estadounidense rechaza la injerencia de potencias extranjeras en el hemisferio. Este enfoque también ha suscitado críticas por su enfoque unipersonal y directo, sin buscar consenso multilateral, según diversos analistas.
Históricamente, la Doctrina Monroe, proclamada en el siglo XIX, sentó las bases para definir la postura de Estados Unidos en la región. Este legado resuena en la actual administración, que parece revitalizar esta ideología con métodos modernos. La reescritura del mapa geopolítico latinoamericano es evidente, y las acciones actuales sugieren una reinstauración del pasado en el orden internacional, con control y predominio estadounidense en el hemisferio.
